Con el cuerpo envarado y la mirada soberbia se detiene un instante, sopesando, calibrando como haría un guerrero antes de la batalla, la piel intensamente bronceada y un cuerpo flexible y nervudo sugieren a uno de tantos obreros de la construcción que no están en su mejor momento, o a un marinero.
Violentándose tanto como podría hacerlo una mujer honrada en su primer día de hacer la calle para dar de comer a sus hijos, se lanza finalmente a la arena, queda claro que no va a suplicar, quien quiera darle algo bien, quien no él se lo pierde. Y se interna por entre los coches del cruce de la Calle de Jesús delante de Can Guixe con el andar de a quien sus pies llevan a un lugar muy lejano de su natural ser.
No tengo costumbre de dar en los semáforos, pero hasta ahora nunca había visto alguien que sirviera tan rematadamente poco para pedir, de hecho tan escaso salero pedigüeño ostentaba el desventurado que no consiguió, después de tanta desazón, ni una sola moneda, y cuando vi que desandaba el camino con alivio, demasiado deprisa hacia la inminente luz roja, es cuando quise, pero ya no hubo tiempo.
"Soy muy pobre y tengo tres hijos". Todos dicen lo mismo.
Será que soy una sentimental pero alguien debería darle trabajo.
8 comentarios:
Terribles los rincones oscuros que nos quedan por ver en esta Caida de los Dioses que nos ha preparado Standr & Pool o Moodys. Mejor suerte para el "Learner" en el siguiente semaforo.
Triste, la verda es que nos empezamos a acostrumbrarles a verles y nunca nos planteamos la historia que hay detras, que desventuras les han llevado a ese lugar, y lo peor aúnque nos creamos inmunes nadie está libre...
Bien dices Maeglin, y lo que nos queda por ver.
Bueno estonoesunblog yo sí me planteo esas cosas, hay un señor en mi barrio con aspecto de rumano que "trabaja" de pedir, se ve que tiene contrato fijo y con horario partido porque lleva años delante del Mercadona, y no uno ni dos, sino más bien 6 o 7.
Hay otra chica que va contando periódicamente que se le acaba de morir su hermano de un ataque al corazón con tal convicción que a su lado Meryl Streep parece una actrizucha de pacotilla.
Pero este me pareció diferente.
Hay secuencias de la peli Seabiscuit, esas con voz en off relatando los momentos de la gran depresión tras el crack del 29, que parecen servir exactamente para estos tiempos que corren...
¡ay, qué tristeza!
besos
Qué mal rollo, qué más se puede decir, de verdad.
Hasta ahora eran invisibles, de esos seres que de tanto mirarlos se vuelven trasparentes, anecdóticos, pero últimamente se vuelve corpóreos. Están ahí acechando, recordando que mañana formas parte de sus filas.
raindrop qué curiosa película habrá que verla.
Pues sí loque, ¿has probado a dejar algo medianamente útil al lado de los contenedores? dura entre 2 y 3 minutos aproximadamente.
Diótima, habrá que ir ensayando, el otro día detuvieron a uno que se llevaba las tapas de las alcantarillas para venderlas como chatarra...lo imperdonable es que ni siquiera ponía unos tablones o algo para subsanar el socavón y los coches se iban a tomar por saco...la picaresca española.
Hola, preciosas letras van desnudando placidamente la pura e integral belelza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio, un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, vesos trovadores...
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