20 de octubre de 2011

Formas de mirar y de ver


Para mirar el arte actual, dicen, es necesario aprender a mirar, en esas me encuentro, en posición de loto y analizando una mierda, no, no es que sea una ordinaria, es la “Artist’s Shit” de Manzoni, una caquita dentro de una lata sí señor, no se rían inconscientes, si no saben apreciar algo así en su exquisitez es porque no saben valorarlo, algo común en el pueblo que no sabe lo que le conviene, o tal vez padecen algún problema cognitivo o simplemente son unos cenutrios o lo que es peor unos cenutrios capitalistas diabólicos y no lo saben.

El problema que me acucia es que ahora no puedo quitarme “la mirada” esa, se me ha quedado puesta y resulta que levanto los ojos al techo en el gesto más casual y al ver las irregularidades y el descascarillado del mismo se me antoja una suerte de creación artística en la que el autor por fin verdaderamente desaparece y donde el objeto artístico está decididamente fuera de todo “merchandising” e inserto en un contexto espacial insustituible, la significación es irrelevante puesto que nos situamos en un transcurrir sin necesidad de sentido, no obstante en el espectador recae la labor de trabajar con la obra y yo, les aseguro que no observo en esa grieta nada que envidiar a las de Lucio Fontana.

No se si avisar de que tengo en mi casa semejante prodigio, tal vez si pongo unos canapés y hago pagar entrada se convierta ésta en la nueva galería de moda, nada de espacios fictios, arte en estado puro, y quien sabe igual hasta puedo vender una tirada limitada de “Zonas de sensibilidad pictórica” ya no por 20 sino por 40 gramos de oro, que ha subido mucho.
Y yo que ya había comprado el Aguaplast, menos mal que me he dado cuenta justo a tiempo.

Ha sido empaparme de obras de arte conceptual, de nueva conciencia política, de anticapitalismo, de la importancia de la idea y la actividad reflexiva, y despertárseme la vena irrefrenable consumista que tan adormilada suelo tener oyes, y me he ido de tiendas, en busca de algo frívolo y superficial que no necesite ya que no conozco ningún establecimiento que venda cordura a granel.

Y es que me he enterado de que esta temporada se llevan los guantes largos, esta es la clásica prenda que una siempre ha querido ponerse pero que si no está de moda es un suicidio social hacerlo y claro una no quiere ser la Bonham Carter del barrio.
Mientras recorría la sección de ropa interior femenina me repetí por millonésima vez que eso de ir siempre pensando en algo* menos en lo que nos ocupa no es bueno, porque ¿acaso no estaba mirando unos boxer? ya me había vuelto a equivocar de pasillo.
Pues no, que no, que ahora se llevan así, en serio, que si un día tu marido con las prisas va y se pone tus bragas va a ser de lo más normal porque como no bordes el nombre no habrá dios que las distinga.
No me atreví preguntar a la ocupadísima reponedora con cara de pocos amigos por temor a que me contestara “aquí mariconadas las justas”.

En el pasillo de caballeros no entré, quizás porque temí ver lo que sería el síntoma definitivo del fin de la civilización occidental tal y como la conocemos, es decir los calzoncillos con puntillas.



* Algo
Al fin y al cabo siempre he dudado de la capacidad comunicativa, estamos aparentemente solos en un baile interminable, sólo en ocasiones, muy contadas, hay, o parece haber, una especie de contacto, de comunicación transpersonal, o quizás no, pero no importa, en el fondo es preciso que no importe demasiado porque tarde o temprano sonarán las doce, con sentirlo (su significado) es suficiente, esa es la garantía, y es tan grande y hermoso como para no olvidarlo nunca, porque una/o sabe que ha sido tocado para siempre.
Al final sólo se encuentra lo que se busca, considerar la Realidad como algo externo y pretender asimilarla pasivamente es una perversión y un error, ya se sabe que mirar al vacío implica que éste devuelve la mirada, así la física cuántica parece indicar que el sujeto al mirar modifica esa Realidad, por eso a lo mejor hay que pensar y sentir antes de mirar y no al revés.

11 comentarios:

Fabián dijo...

Un artículo verdaderamente denso: (arte), moda, comunicación, realidad.

Sobre el llamado "arte" actual, creo que una obra no debiera ser considerada "arte" hasta varias décadas después de presentada. En principio es sólo una obra, si pasa a ser considerada arte o no se verá a lo largo del tiempo.

Dices frases muy interesantes, buscar y encontrar por ejemplo. Hace pensar.

raindrop dijo...

Desde que la tropa de charlatanes que siguieron a los dadaístas cruzaron definitivamente la delgada línea amarillenta entre el Arte y la tomadura de pelo, yo estoy en un sinvivir. Te lo prometo.


besos

Blog A dijo...

Vamos por partes, cuando Duchamp decidió poner un retrete en una exposcición solo buscaba provocar, hoy el "arte" es provocación, que se hable del artista, la mierda ya está creada, pero su lugar es el retrete cuando alguien la mete en una caja y la sirve como cabiar, está provocando, ¿ con que fin? es caso es que yo no le llamaría arte, solo eso, provocación.
Tengo guantes desde hace dos años me di un capricho y como socialmente morí hace tiempo.. los luzco con orgullo.
Calzoncillos con encaje? habrá que hacerse a los nuevos tiempos.
tu último párrafo, estoy contigo, a veces parece que nos comunicamos, pero unos hablan y otro entienden y en ese trayecto algo se pierde.

loquemeahorro dijo...

En realidad, los que hacen estas "obras" son agentes infiltrados de grupos organizados, de gente que dice "Esto lo pintaría mi sobrino", para desacreditar el arte contemporáneo.

Y si no, lo parecen, o podrían, o deberían.

Elena Bonhan-Carter, una de las extraterrestres más curiosas que he conocido.

Sonja dijo...

Fabián me parece una fantástica "prueba del algodón" la que propones, de hecho yo por eso casi siempre leo a autores muertos.
Gracias, puedes apostar que he puesto el alma en ellas.

raindrop no me extraña siendo como eres un amante de la belleza.

Montse provocación desde luego, pero lo que lo era antes a lo mejor ahora ha dejado de serlo y se requiere otro revulsivo.

Loque el otro día un niño de 3-4 años se quedó mirando una reproducción de un Miró en una consulta con una cara de susto que ni te figuras diciendo ¿quuuueee es estoooo?

raindrop dijo...

El comentario de Montse me parece muy interesante. Y me atrevo a hacer alguna matización por mi parte: el objetivo del Arte no puede ser provocar por provocar, como muchas veces se muestra (para eso ya hay otros medios de provocación). Es cierto que el Arte tiene un componente provocador, que evita el estancamiento y estimula la mente y la imaginación del espectador. Pero esa provocación debe estar en el marco de ciertas reglas (por decirlo de alguna manera) que hacen que sigamos hablando de Arte y no de otras cosas. Cuando la provocación se limita, por ejemplo, a enlatar excrementos, creo que ya no estamos hablando de Arte. Al menos yo así lo entiendo, aunque haya a quien esto le pueda parecer apropiado para exponer al público como una obra de arte.

Lo que pienso respecto a este tema es que no hay nada más provocador que la expresión de la belleza, en el sentido más amplio de la palabra y desde todas sus perspectivas y formas de entenderla. Pero esto es cosa mía. ^^


besos

Sonja dijo...

Bueno raindrop yo reconozco que me choteo de todo, sin embargo soy de la opinión de que todo lo que sea real es digno de análisis, es decir, ese tipo de arte existe, o mejor dicho, existen personas y de forma organizada que consideran que todo eso es una forma de arte, eso es digno de ser tenido en cuenta.

Otra cosa es que sea digno de ser asimilado, no es menos real, claro que a muchas naturalezas, y no necesariamente simples, les resulta especialmente repulsivo.

Alguien me dijo una vez, en uno de esos consejos que te da la gente desconocida de forma espontánea y con tan poca frecuencia, que "hay escaleras que suben y otras que bajan", o lo que supongo que viene a ser lo mismo, el Eros (la belleza) y el Thanatos, quizás es muy simple pero sospecho que toda acción al final o sube o baja.

raindrop dijo...

Quizás el asunto está (insisto en esto) en querer llamar Arte a cualquier actividad humana que sea provocadora. No soy adicto a la compartimentación del saber y de las actividades humanas, pero sí creo que debe existir más precisión en los términos. Si un albañil levanta un tabique de ladrillo, por más hermoso que sea, no puedo considerarlo una obra de arte, aunque me suscite profundas reflexiones sobre (pongo por caso) la irreversibilidad de los destinos humanos, sean o no irreversibles.

Otro ejemplo: ¿una radiografía de mi rodilla es una obra de arte?
¿Y si la pongo en una sala de exposiciones?
¿Y si está expuesta en la consulta de un traumatólogo?
Se puede analizar mucho sobre la intencionalidad de quien expone en un caso o en el otro. Desde luego, colocar una radiografía en una sala de exposiciones no es algo casual. Pero, ¿cuál es la intención del artista? ¿qué transmite a través de su obra? ¿es capaz de percibirse ese contenido intelectual? ¿qué hay de interés en el concepto de lo expuesto?
¿La sola reflexión sobre estas cosas hace que la obra pueda ser considerada una obra de arte?
Y lo peor del asunto: ¿cómo influye en el aumento de precio de una radiografía el que esté expuesta en la consulta del traumatólogo o en una sala de exposiciones? ¿y por qué?
Quizás este último punto es el que hace posible que proliferen tantos "charlatanes" y que, por extensión, el discurso acerca del Arte se esté diluyendo en un sinsentido.

Sonja dijo...

Lo que yo no entiendo muy bien raindrop es que para cierto tipo de arte cotidiano que mencionas, se necesiten galerías de ningún tipo, si el arte está en la calle y el espectador también entonces tampoco necesitamos artistas-sacerdotes que tengan nada nuevo que aportar puesto que todos lo somos.

Opino que ese sería el resultado llevando el razonamiento de la democratización del arte a su límite.

raindrop dijo...

Bueno, cambia la radiografía en una sala de exposiciones por la radiografía pegada en un muro al aire libre y estamos en lo mismo.
He citado las galerías de arte porque son espacios expositivos muy corrientes, pero no los únicos.
Las obras se exponen al público. En una galería o al aire libre, eso es indiferente.

No sé si se trataría de una democratización o de una banalización. Si Warhol pinta unas latas de sopa es arte. Pero si me paseo por el supermercado y veo expuestas esas latas de sopa, ¿eso es arte?
Las reflexiones podrían seguir hasta el infinito...
:)

Sonja dijo...

Supongo que todo este tipo de arte lo que busca es la consciencia, de algún modo, o mejor dicho, de cualquier modo.

Creo que fue Kant que dijo que el ser humano ha llegado a su madurez, pues prefiero pensar que estamos en plena edad del pavo, lo cual es mucho más esperanzador.