La cuestión es que andaba yo pensando en la nueva película de Millenium porque en el Fotogramas de este mes viene alguna imagen, parece que Lisbeth Salander esta vez no va a tener pinta de marimacho como en la versión sueca, una gran noticia.

Sin embargo ahí se acaba lo bueno porque dice el director David Fincher que "seguramente la versión sueca tenga más desvíos hacia la denuncia política. La mia se centra en los dos protagonistas y en el retrato de una mente enferma y malvada".
Con lo cual después de dejarnos claro que para él la denuncia política es posiblemente una cosa de desviados además nos mantiene en la total obscuridad acerca de si con eso de la mente enferma y malvada se refiere al depravado de Nils Bjurman a Salander o al incógnito/a asesino/a que sale al final de todo y que evidentemente no voy a desvelar.
Mientras rumiaba estas cosas, y en por qué algo semejante a una heroína siempre tiene que tener algo de macho (por si no lo saben a Lisbeth le van tanto las chicas como los chicos), y sobre por qué incluso hoy en día los personajes intrépidos femeninos siguen estando hechos a imagen, semejanza y/o deleite de ellos, voy y me doy de bruces con la noticia.
La de que en Alemania había una célula neonazi que escabechaba gente desde hace más de un lustro y que contaba con el apoyo de los servicios secretos que hacían la vista gorda a condición de no se sabe qué contrapartidas inconfesables.
Hete aquí que como los avezados lectores habrán caido en la cuenta ese ni más ni menos y en versión sueca es parte del hilo argumental de "La reina en el palacio de las corrientes de aire" donde una sección del servicio de inteligencia sueco se dedicaría precisamente a esta clase de cosas, precisamente con esta clase de gente.

El mencionado es el tercer libro de la trilogía (tan leída como denostada), de Stieg Larsson, no se puede decir que sea impecable, tiene momentos bastante penosos y cutres, pero aún así es donde el argumento de fondo se pone verdaderamente interesante, tanto como para entender que siguieran siete libros más.
Dije denostada, seguramente por su tremendo éxito entre el ciudadano medio, su escasa calidad literaria y su salvaje pseudofeminismo hecho por hombres, (claro que hay que reconocer por otra parte que ellos parecen ser los únicos capaces de hacer cosas así, necesitamos menos feministas de salón y plañideras de subvención y paridad y más directoras de cine y autoras que participen en los nuevos mitos modernos, eso o seguir instaladas en la mediocridad por los siglos, nadie dijo que la realidad fuera agradable, ni tampoco fácil).
Pero no olvidemos que Stieg Larsson no era un artífice de la prosa sino un periodista e investigador y no sería difícil intuir que sus novelas no pretendían tanto optar al Nobel del Literatura como a la denuncia social y política bajo la acogedora sombra de la ficción, o eso o se acercó a la realidad por pura casualidad, y o eso, o quizás sea una realidad mucho más frecuente de lo que se cree, elija cada cual la opción que le resulte más probable.
Larsson estaba especializado en la violencia de ultraderecha, claro que los apellidos de la violencia siempre suenan a excusa, a instrumentalización de cuatro fanáticos embrutecidos de barrio por parte de cuatro cínicos trajeados de despacho, al final da igual si los apellidos son neonazis, sionistas o yihadistas, al final todos son hijos de la misma madre ¿no creen?
En fin la película del primer libro se estrena en 13 de enero y aquí pueden ver el tráiler, ya veremos si se animan a llegar al tercero.
Vargas LLosa opina sobre Millenium: "Lisbeth Salander debe vivir"
7 comentarios:
Pues no he leído los libros en cuestión.
Lo de "me voy a centrar en temas que no sean políticos", sí, suena mal, y sobre todo a que pasa totalmente de lo que parece que quería contar el autor, que como tú has dicho, era un experto precisamente en ese tipo de grupos.
Y sí, por supuesto, todos son hijos de la misma madre, en concreto, la madre que los parió.
Me he leído los tres,el ultimo se nota un cambio en la linea de escritura hacia al final supongo que como el pobre murió antes de terminarlo el que lo continuo dejo un poco su sello.
si, sorprende que las heroínas de los hombres siempre son mujeres un poco marimachos,tampoco es que me sienta identificada con los angeles de charly.
Mi feminismo va mas allá de la igualdad va mas hacia la equivalencia, y que respeten y valoren nuestras características femeninas como algo positivo y no como algo negativo, y lo digo yo que a veces peco de macarra, pero lo hago más por que no me toreen que por mi naturaleza violenta.
Supongo que la gente prefiere mirar para otro lado con algunas cosas
El año pasado estuve en un campo de concentración y la información recibida por la guía fue realmente escalofriante.
Hola loque ahora ya con las pelis supongo que da más pereza leerlos.
Los "Angeles de Charlie" intenté ver la de Cameron Díaz y casi me da algo, sí el día que no tengamos que reivindicar nada será el gran día.
Saludos Montse.
Acabo de añadir un enlace de Vargas LLosa que es fan de Salander.
Me ha resultado curioso ver que Montse ha puesto un corte de "El club de la lucha" (también de Fincher) en su último post.
En fin, en un mundo repleto de violencia se haría raro que (por simple cuestión de supervivencia) las heroínas no fueran también algo brutales. Es la distorsión que provoca la violencia en todo lo que toca.
besos
Sí raindrop, si es que tienes más razón que un santo, está claro que las princesas que antes esperaban el rescate en sus torres tengan que cambiar sus gasas por los pantalones de camuflaje, si es que no se puede estar en misa y repicando.
Sobre lo de la sincronicidad junguiana entre blog uff, es increíble, a veces asusta ver hasta qué punto parecemos verdaderas sinapsis de un megacerebro.
Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la pura y genuina belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos numantinos...
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