6 de noviembre de 2011

El fugitivo inicia la larga marcha. Kilómetro 0.

Qué lejos queda aquel "Tómbola" donde un invitado de la farándula y un puñado de periodistas del corazón se pasaban la noche marujeando en corrillo como las mater familias hacen en cualquier pueblo de España cuando cae la tarde y el clima acompaña, digo mujeres porque pese a la doblez que siempre se nos achaca en eso somos claras y diáfanas, nos gusta el cotilleo ¿algún problema?

Ellos sin embargo jamás lo reconocerán, cogerán el "Lecturas" de la parienta con el índice y el pulgar en un gesto de condescendencia como quien dice "si no hay nada mejor" o la escucharán a ella con un estudiado y telúrico desinterés emitiendo gruñidos mientras habla sobre el nuevo coche del vecino del tercero, pero no se engañen, no pierden ripio.

En cambio lo de "los hombres no lloran" parece superado porque ya hemos tenido que ver en televisión a unos cuantos "chicarrones" (en estos tiempos no me atrevería a asegurar que de pelo en pecho) gimoteando como si fueran niñas por cualquier fruslería.

Pero esto ya no es lo que era, confieso tener un pasado tombolero, si las horas que invertí en eso me contaran como créditos de libre configuración sería la reina de la libertad configurada.

Y sin embargo no soy capaz de ver los programas que ya desde hace un tiempo agobian y socavan la tarde, ahora ya ni por la curiosidad más fugaz, un especie de ética difusa pero insalvable me lo impide.

Lo último que recuerdo es a un tipo gracioso y sádico a ratos fustigando y humillando a los contertulios, entrevistando a una invitada cuyo único interés radicaba en elevar los niveles de vergüenza ajena en sangre a límites cercanos al ictus y a una periodista comiendo un yogur en directo intentando al mismo tiempo no despintarse los labios que podrían describirse como un canto a la silicona.


Pero si crees que has visto lo peor te equivocas, siempre puede haber algo peor (cierto que eso también funciona para lo mejor).
Primero el programa de Ana Rosa Quintana con el caso Mariluz, ahora La Noria entrevistando a la madre de "El Cuco".

No puedo evitar que me vengan a la mente de forma insistente dos libros de Richard Bachman (un pseudónimo de Stephen King) que recomiendo muy encarecidamente, historias donde "la televisión es la única realidad", cosa que tendría mérito ahora teniendo en cuenta que no conozco a nadie que por lo menos confiese verla, quien más quien menos prefiere bajarse series o películas y la reduce a un mero soporte para ver algún que otro informativo y el tiempo.

O más bien un lugar donde la televisión se convierte en una especie de circo romano donde el gusto por la sangre y el despedazamiento de gladiadores/oras (piénsese en el despojo a que ha quedado reducido Belén Esteban) aplaca los instintos más bajos de la audiencia.


- El fugitivo (1982)
(Richard Bachman) Stephen King
ISBN 84-9759-044-9
Nuevas Ediciones de Bolsillo
2002

Sinopsis:
Ambientada en un Estados Unidos de 2025 con una economía en ruinas.
Ben Richards, padre de una niña enferma y sumido en la más profunda miseria, participa en un concurso televisivo a mediados del siglo XXI en el que es perseguido por una banda de asesinos. Le pagan cien dólares por cada hora que logre sobrevivir, y mil millones si aguanta un mes. El protagonista, sin nada que perder, acepta con la intención de batir la marca de supervivencia, que no pasa de ocho días. El protagonista se plantea un único objetivo: resistir tantos días como sea posible para aumentar el premio y asegurar la subsistencia de su familia. Un aterrador futuro donde la televisión es la única realidad.





Versión cinematográfica "Running man" (1987)
En España "Perseguido".
Director: Paul Michael Glaser
Con Arnold Schwarzenegger, Maria Conchita Alonso y Yaphet Kotto




- La larga marcha (1979)
(Richard Bachman) Stephen King
ISBN 84-9793-001-0


Frank Darabont abandona "The Walking Dead" en mitad de la producción de la segunda temporada, a ver si ahora se anima.







7 comentarios:

loquemeahorro dijo...

¿Has visto la película? Yo sí, hace muchos años, y la verdad es que era muy floja: Sobre todo por falta de medios y exceso de Schopenhauer (el verdadero nombre del ex-gobernador de California).

A mí me dan MUCHO miedo A.R., Jorge Javier, etc... porque han perdido el límite, no creo que realmente se pongan un punto donde digan "No, a partir de aquí, no".

raindrop dijo...

A los hombres no nos va el marujeo. Solo nos actualizamos para tener algo de qué hablar con vosotras (pero lo hacemos como un sacrificio, que conste)

jajajaj es broma, cada uno es cada uno, ya sabes xD

De los dos libros que reseñas, me leí hace muuuuuucho "La larga marcha". Estuvo bien. Creo que en Gran Hermano deberían emplear un sistema similar y liquidar a los que fueran eliminando del concurso. Ganaríamos todos mucho.


besos

Sonja dijo...

loque la película no la he visto, entre Shopenhauer y "chuachi" no se con cual de los dos me quedaría la verdad, creo que con el primero porque al segundo no me atrevería a darle una colleja.

jaja raindrop, y aún así seguirían petando los castings

Monolocus dijo...

Jeje, yo soy un confeso seguidor de Sálvame y otras lindezas, y no me importa decirlo porque el que me critica más sale más escaldado. Esas cosas crean complejo a aquellos que no saben qué más hacer con su ocio solitario. Como yo veo pelis, leo libros y periódicos, y comento la actualidad en mi blog y en otros blogs ilustres como este, pues complejos intelectuales tengo pocos. Si además de eso, la cabeza me sirviera para algo rentable, pues mejor que mejor, ¿no? Pero como soy de los que creen que es mejor ser pobre y culto que rico y tonto del culo, pues eso. Y por cierto, ambos libros, la larga marcha y el corredor, son dos cofres dorados de mi juventud. El bueno y viejo de Stephen King es tan grande que no cabe en un solo nombre, necesitó dos.

Sonja dijo...

El bueno de Stephen King qué buenos (y malos) ratos nos ha hecho pasar, un genio, lo que pasa es que después de "Dolores Claiborne", "Saco de huesos" y alguna más me pareció que o bien se le había agotado el genio o bien que había contratado a algún "negro" algo mediocre y yo como sólo soy idólatra con lo bueno decidí no leer nada más de él.
Claro que siempre me he quedado con las ganas de seguir con "La Torre Oscura".

estonoesunblogdehistoria dijo...

Ainss... si un poco de marujeo nos va a todos, hombres y mujeres, habrá que reconocerlo... jajaja

No me leí ninguno de los libros, no suelo leer muchos de misterio, pero los anotaré por si en un momento me apetece ponerme con ese género...

Sonja dijo...

estonoesunblog si te animas para empezar te recomendaría "Cementerio de animales".