Desde luego la lectura es lo más parecido a navegar no sólo por el espacio sino por el tiempo, en fin, es como ir completando un inasequible e inmenso rompecabezas de un número infinito de piezas.
Claro que incluso sería sencillo si se tratara solo de eso, luego está que el autor diga exactamente lo que quiere decir y ninguna otra cosa y que el lector entienda exactamente eso y ninguna otra cosa... ¿seguro que esto de aprender a mirar el arte actual no tiene ninguna contraindicación verdad?
Por eso andaba buscando un libro algo más cerca del suelo, de estructura y con un centro de gravedad similares al de un percherón francés, tierra firme vamos, cierto que tengo esperándome "El palestino" de Antonio Salas (que ya no tengo tan claro que sea Manuel Carballal, a no ser que sea ubicuo y omnipotente) pero no se si me entienden yo quería algo más ligero como la típica novela con tres personajes que te saca de un apuro en un viaje.
Entonces fue cuando doy con este ejemplar y sonrío:
Ya la primera sorpresa la tengo al ver la contraportada:
“Memorias de un agente del servicio secreto de contraespionaje en la Guerra Europea”
Iberia, 1929
Y busco a ver el Ch. Lucieto qué tal de simpático era porque yo es que soy incapaz de leer una obra sin curiosear algo sobre su autor/a.
La cuestión es que a Ch. Lucieto lo busqué y no lo encontré, un libro sin rostro, ni fecha de nacimiento, ni de defunción ni nada de nada. Entre las pocas cosas que he podido encontrar es que en alguna obra, no se si de de historia pero escrita por historiadores, se le considera efectivamente un espía del servicio secreto francés, nada de fotos ni datos personales.
En fin “El agente secreto 123-x-18” es de fácil lectura, con una redacción algo inocente, una la verdad no piensa que esté redactado por un espía, por ejemplo el pasaje donde el los agentes detenidos se comunican con el protagonista por el hábil sistema de escribir con una aguja en el fondo de una lata de sardinas y que dice así:
“Felicitamos al Número 123-x-18, por la proeza realizada al conseguir ponerse en comunicación con nosotros.
No estamos en peligro, puesto que los “Hunos” carecen de pruebas en contra nuestra.
Esto no quiere decir que no prefiriésemos estar en cualquier otra parte.
Si usted puede ayudarnos a la evasión, se lo agradeceremos infinitamente.
Estamos dispuestos a todo. Hemos sido denunciados por una mujer llamada Jeanne. Opera en la región de Maubeuge, bajo las órdenes del capitán von Birkenheim. Esbelta y conocida con el mote de “Cacar”.
No creemos que haya otros ingleses aquí.
Rogamos prevenir al jefe de que James Longwood, George Evans, John Appleby y Ralph Mac Rinner han sido fusilados por los “Hunos”.
Los tres primeros, en las cercanías de Maubeuge, el cuarto, en las de Charleroi.
Mac Rinner, antes de morir, pudo hacernos saber que había sido denunciado por una mujer cuyas iniciales son E.T. y que firma sus informes con el seudónimo de “Lili”. Sumamente peligrosa.
Decidnos lo que sucede allí en el frente.
God save the King!”.
Pues para estar en un aprieto sí que se andan con circunloquios, no me parece que una lata ni una aguja les bastase, lo raro es que no hayan preguntado por la familia.
Vamos que muy muy genuino a mi no me parece pero a saber.
Otras obras del autor son (algunas no parecen haber sido traducidas al castellano):
- La virgen roja del Kremlin
- La espía de los cabellos rubios
- Le diable noir
- Livrès a l'ennemi
- L'espion du kaiser
Casi todos ellos bajo el sobretítulo de "La guerre dels cerveaux".
Aquí puede leerse online y traducido al inglés "En misiones especiales".
Pero los misterios raramente vienen solos, son como los yacimientos, das con uno y puedes apostar que otro puñado anda cerca, uno de los escasísimos datos sobre Lucieto es que se le menciona a raíz de un libro de un tal Teddy Legrand (un pseudónimo algo difuso), considerando a éste como el sucesor y continuador de Lucieto ya que también escribe bajo el sobretítulo de "La guerre dels cerveaux" supongo, de hecho esa idea se repite en infinidad de lugares de internet con idéntica formulación, lo cual significa que procede de una misma fuente, y sin embargo es apenas lo único que hay sobre Lucieto.
Teddy Legrand es autor a su vez de un curioso y esotérico libro titulado “Les sept têtes du dragon vert” (1933) cuya edición en francés ya es dificilita de encontrar por no decir imposible, imagínense en castellano.
A ver si alguien se anima a traducirlo.
En esta obra se hablaría sobre una sociedad secreta llamada "Dragón verde", de carácter internacional, un preludio de la globalización y donde se habla del escabroso final del último Zar de Rusia.
No se quien me manda a mi buscar cosas sencillas.

3 comentarios:
Hummm... sí, vaya. Menos mal que buscabas algo sencillo jajaja
Pero como en todo: empiezas a tirar del hilo y ya no sabes dónde terminará el viaje.
Lo de la lata de sardinas... ejhem... ¿Todo eso se puede escribir en una lata de sardinas con una aguja? Habría que ver el tamaño de la lata. Lo que creo es que los telegramas le iban a salir muy caros al redactor: ¡qué forma de derrochar palabras! xD
besos
Me ha encantado el mensaje de la lata, en serio, es total
"Nos ha denunciado una mujer llamada Jeanne, o Jane ¿o era Janine? bueno, dependende, no estamos muy seguros de que en su casa la llaman Ginny y en su barrio María de la O"
¿Has visto "Garbo, el espía"? O cómo se llame, que la he visto titulada de 3 formas diferentes.
Genial, la realidad, supuera la ficción... de largo.
Bueno raindrop y loque, tal vez la clave de lo de la lata vaya a estar en que los capturados eran ingleses, a lo mejor el Lucieto este era un cachondo.
La de Garbo tengo que verla ¡ya se me había olvidado!
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